En medio del desconocimiento del gobierno de Venezuela por parte de la comunidad internacional, el Presidente Nicolás Maduro asumió su segundo mandato.  

Ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y no ante el Parlamento, como ordena la Constitución, se posesionó este jueves Nicolás Maduro Moros como presidente de Venezuela para un segundo mandato de seis años.

En el acto estuvieron los presidentes de Bolivia, Cuba, El Salvador y Osetia del Sur, así como el secretario general de la Opep. En contraste, otros países de la región, agrupados en el Grupo de Lima, desconocieron la legitimidad del gobierno que continúa en una Venezuela marcada por la crisis social, económica e institucional.

En su discurso de posesión, el mandatario explicó los mecanismos que le dan reconocimiento  a su gobierno y explicó también por qué hizo el juramento ante el Tribunal Supremo de Justicia, en lugar de asistir a la Asamblea Nacional. Recordó que el Parlamento, de mayoría opositora, fue declarado en desacato por parte del gobierno, y la Constitución establece otras opciones.

El mandatario venezolano afirmó que le gustaría conversar con el presidente colombiano Iván Duque, a quien criticó por los asesinatos de líderes sociales.

En sesión extraordinaria el Consejo Permanente de la OEA se reunió para considerar la situación en Venezuela a solicitud de las misiones permanentes de Argentina, Chile, Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos, Paraguay, Perú y Costa Rica.

Por medio de una resolución, la Organizaciòn de Estados Americanos desconoce el nuevo mandato presidencial de Nicolás Maduro y urge a todos los Estados miembros a adoptar medidas diplomáticas, económicas y políticas que consideren apropiadas para contribuir con el restablecimiento de la democracia en Venezuela.

También llama a la realización de nuevas elecciones presidenciales e insta al “régimen venezolano” para que permita el ingreso de ayuda humanitaria y la liberación de todos los presos políticos.

Por su parte Venezuela rechazó dicha sesión señalando que “viola el propósito de la carta de la OEA” y que fue convocada contra la voluntad del país, por lo que afirmaron no reconocerán ninguna decisión que allí pueda adoptarse.

Los 14 países que conforman el Grupo de Lima presentaron en Perú las conclusiones de su reunión en la que decidieron no reconocer el nuevo período presidencial de Nicolás Maduro en Venezuela que comenzará el próximo 10 de enero.

El Grupo de Lima además le hizo una petición a Maduro para que no asuma la presidencia y transfiera el poder temporalmente a la Asamblea Nacional mientras se llevan a cabo nuevas elecciones.

Los países ratificaron que lo que existe en Venezuela es un régimen dictatorial y aseguraron que ninguno de sus gabinetes asistirá a la posesión en Caracas.

También se refirieron a la crisis económica, humanitaria y social en esa nación, así como la crisis migratoria que ha generado en todo el continente, solicitando de esa forma mayor apoyo de la comunidad internacional.