Nacional
Familias podrían comprar lotes con crédito hipotecario y construir progresivamente su vivienda
Proyecto de la senadora del Centro Democrático, María Clara Posada busca aliviar el costo de construir vivienda y apoyar a emprendedores en las regiones.
La senadora María Clara Posada radicó un proyecto de ley que busca enfrentar tres problemas que golpean directamente a las familias y a la economía regional: el alto costo de construir vivienda, la dificultad para acceder a un lote propio y las barreras que enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas en sus primeros años de vida.
La iniciativa propone que, durante las vigencias 2027, 2028 y 2029, los materiales para la construcción de vivienda estén exentos de IVA. Con esto se busca aliviar el costo de construir, dinamizar el sector de la vivienda y beneficiar no solo a las familias, sino también a ferreterías, maestros de obra, pequeños constructores y comercios locales vinculados a la construcción.
El proyecto también plantea que los créditos de vivienda individual a largo plazo puedan ser utilizados para comprar lotes urbanos o rurales, incluso si aún no tienen vivienda construida. Hoy muchas familias no pueden acceder a vivienda porque no tienen el terreno, y tampoco cuentan con una línea de crédito hipotecario pensada para adquirirlo. La propuesta abre la puerta para que primero puedan comprar el lote y luego construir su vivienda de manera progresiva.

Un tercer componente está dirigido a los emprendedores y mipymes. La iniciativa crea un régimen automático de estabilidad jurídica durante los primeros cinco años de vida de las micro, pequeñas y medianas empresas, para que no se vean afectadas por nuevas cargas tributarias o administrativas nacionales que no existían al momento de su creación. Además, durante ese periodo no tendrían que pagar registro ni renovación de matrícula mercantil.
La propuesta también contempla un incentivo para que grandes contribuyentes puedan aportar capital semilla a nuevos emprendimientos, sin quedarse con participación en la empresa. La idea es conectar recursos privados con pequeños negocios que hoy tienen dificultades para acceder a crédito formal.
Según la exposición de motivos del proyecto, en Colombia solo el 2,5 % de las microempresas tiene crédito formal, mientras que la brecha de financiamiento de las mipymes se estima en $67,89 billones. Además, el déficit habitacional sigue golpeando especialmente a los hogares rurales y a las familias que viven en arriendo.