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Las vías metropolitanas, el ejemplo de una planificación ordenada y con proyección futurista
La Gobernación del Atlántico sigue contribuyendo a la expansión urbana del área metropolitana de Barranquilla mediante la ejecución de tres proyectos viales de gran impacto: el Corredor Logístico, el Corredor Internacional y la Gran Vía.
Al pie de la letra se viene ejecutando el ambicioso plan vial que busca transformar la conectividad del área metropolitana de Barranquilla y proyectar al departamento como un territorio competitivo de cara a las próximas décadas.
La hoja de ruta no es improvisada; forma parte de una planificación ordenada que ha caracterizado a las tres administraciones departamentales lideradas por el gobernador Eduardo Verano.
De acuerdo con el secretario de Infraestructura del Atlántico, Mario Segura, el plan tiene como soporte el estudio urbano elaborado por la firma danesa y estadounidense BIG (Bjarke Ingels Group) en 2019, el cual se ha convertido en el mapa de la Gobernación para ordenar el crecimiento de la región.
“Contamos con un gran plan vial ambicioso que nos ha costado noches y días de planeación muy rigurosa y estricta, de acuerdo con las órdenes del señor gobernador, para poder interconectar al departamento del Atlántico, haciendo énfasis en el área metropolitana de la ciudad capital”, destaca Segura.
El funcionario enfatiza que la iniciativa va más allá de una sola administración. “Es un plan que viene estructurándose desde administraciones anteriores. El gobernador ya venía con un plan basado en estudios de planificación urbana desarrollados por BIG, en el que nos dieron los lineamientos que debíamos seguir a más de 100 años para lograr un departamento desarrollado y competitivo”.
El estudio BIG, impulsado por Verano, es una propuesta de planificación urbana integral que organiza la expansión de más de 16.000 hectáreas entre la primera circunvalar y la segunda, denominada Circunvalar de la Prosperidad, en un territorio que engloba a Barranquilla, Malambo, Galapa, Soledad y Puerto Colombia.
Lo contemplado en el estudio se fundamenta en el modelo de crecimiento ordenado de Copenhague, capital de Dinamarca, el cual ofrece pautas para evitar los errores de expansión caótica ocurridos alrededor de la primera circunvalar y sienta las bases para una malla vial articulada con zonas residenciales, espacios públicos, ciclorrutas y polos de desarrollo económico.
Precisamente, el gobernador Verano, en cada escenario donde se exponen proyectos de planificación urbana, subraya la magnitud de la visión de largo plazo a través del estudio BIG. “Me parece supremamente importante que tengamos esta herramienta que nos proyecta la Barranquilla del año 2100. ¿Por qué lo hicimos al año 2100? Porque quien sabe para dónde va, sabe qué debe ir haciendo en cada uno de los años”.
El mandatario recuerda el hilo histórico del proyecto. “La primera circunvalar fue construida hace ya muchos años, la segunda circunvalar se ejecutó en nuestra administración anterior, y ahora estamos desarrollando las vías complementarias de ese gran plan vial del área metropolitana de Barranquilla”.
EJES VITALES
Entre los ejes que avanzan de manera significativa está el Corredor Logístico Caracolí–Murillo–Malambo, un trazado de 17 kilómetros en concreto rígido que representa una inversión de 148.767 millones de pesos. Registra un avance cercano al 51 % y está diseñado para soportar tránsito pesado, un alivio esperado para el transporte de carga que hoy satura otras vías del departamento.
Otro de los corredores de impacto es el Corredor Internacional de Juan Mina, una vía de doble calzada de 7,2 kilómetros con una inversión de 99.750 millones de pesos. Presenta un avance superior al 30 % —que incluye obras hidráulicas y canalización de arroyos— y tiene como propósito atraer nuevas industrias y descongestionar los accesos a Barranquilla, en línea con la ruta hacia Puerto Colombia.
A estos corredores se suma la Gran Vía, prolongación de la carrera 51B entre Barranquilla y Puerto Colombia, que en su segunda y última fase presenta un avance superior al 90 %. La obra, contratada por 108.166 millones de pesos, contará con doble calzada de tres carriles por sentido y se convertirá en un eje facilitador de la movilidad hacia el occidente del área metropolitana.
Segura precisa que estas obras se articulan con vías como Caracolí, Juan Mina–Puerto Colombia y la Circunvalar de la Prosperidad, esta última ya ejecutada, además de corredores nacionales como la carrera 46 o la Vía al Mar, que conecta con Cartagena.
Por su parte, el gobernador Verano señala que la nueva malla abrirá espacio para procesos de desarrollo económico de gran escala. “Ahí podríamos tener todo lo que corresponde al desarrollo digital, tecnológico y empresarial avanzado en materia industrial. Eso nos daría una economía muy sólida, muy próspera, y es lo que tenemos que construir entre todos”.
De esta manera, con inversiones que, solo en los tres corredores más avanzados, superan conjuntamente los 350.000 millones de pesos, el plan vial del Atlántico se perfila como una apuesta estructural para cerrar brechas de movilidad, atraer inversión y ordenar el crecimiento urbano del área metropolitana de Barranquilla, con una repercusión significativa en el resto del departamento.