El proyecto, impulsado por la Gobernación del Atlántico, busca convertir un amplio espacio público en escenario para el deporte, la recreación, la cultura y el encuentro de las familias.
Lo que hoy es un espacio por transformar comienza a convertirse en una apuesta por cambiar la vida de cientos de niños, niñas, jóvenes y familias de Sabanagrande. La Gobernación del Atlántico inició las obras del Ecoparque Lineal, un proyecto que busca recuperar el espacio público y ponerlo al servicio de la comunidad.
Durante el acto de inicio de las obras, el secretario general de la Gobernación del Atlántico, Pedro Lemus, destacó que el verdadero valor de construir parques no está solamente en la infraestructura, sino en el impacto que estos generan cuando la comunidad se apropia de ellos.
“Una vez que nosotros hacemos parques, nos cambia la vida. Los niños, las niñas, los jóvenes empiezan a utilizar ese parque. Valió la pena”, afirmó Lemus.
El funcionario sostuvo que estos escenarios pueden convertirse en herramientas para generar transformaciones sociales y abrir nuevas oportunidades para las nuevas generaciones.
“Empezamos a ver cómo transformamos la sociedad a partir del deporte, la recreación y la cultura”, agregó.
Un parque para encontrarse y transformar
El Ecoparque Lineal contempla escenarios deportivos, espacios para la recreación, zonas verdes y áreas destinadas a actividades culturales y comunitarias. La obra representa una inversión de $6.700 millones y comprende cerca de 5.843 metros cuadrados de intervención.
Entre sus componentes se encuentran una concha acústica, plaza principal, cancha de fútbol, gimnasio biosaludable y diferentes zonas de encuentro y esparcimiento.
La apuesta es que el nuevo espacio no sea simplemente una obra de infraestructura, sino un lugar vivo, utilizado diariamente por la comunidad y especialmente por niños y jóvenes.
La obra que busca cambiar el entorno
Para la Gobernación del Atlántico, recuperar y construir espacios públicos significa también generar alternativas para el aprovechamiento del tiempo libre, fortalecer la convivencia y promover hábitos saludables.
El mensaje de Pedro Lemus resume el propósito de la intervención: un parque adquiere verdadero sentido cuando la comunidad lo utiliza y cuando su presencia empieza a generar cambios en la vida de las personas.
Porque detrás de cada cancha, cada zona verde y cada escenario cultural hay una oportunidad para que un niño juegue, un joven encuentre un espacio para desarrollar su talento y una familia vuelva a encontrarse. En Sabanagrande, el reto ahora es que este Ecoparque no solo transforme un espacio: que transforme vidas.