Política

“El tarjetón del 2026 no es caos: es la democracia que diseñó la Constitución del 91”

Published

on

Una conversación con Nayib Narváez.

Cuando uno mira el tarjetón electoral colombiano —ese que muchos ciudadanos ven largo, confuso o incluso exagerado— es fácil pensar que algo está mal en el sistema político. Pero para Nayib Narváez, edil de la localidad Norte-Centro Histórico de Barranquilla, ese tarjetón no es una falla: es una consecuencia directa del modelo democrático que Colombia decidió construir hace más de tres décadas.

Pregunta: ¿Qué refleja realmente el tarjetón de las elecciones de 2026?

Nayib Narváez:
Refleja algo mucho más profundo que una lista de nombres. Refleja la Constitución de 1991. Esa Constitución abrió la democracia colombiana a nuevos partidos, nuevos movimientos y nuevas voces. Antes el sistema estaba mucho más cerrado. Hoy el tarjetón puede parecer grande o complejo, pero es el resultado de haber ampliado la participación política.

Pregunta: Algunos dicen que ese tarjetón demuestra fragmentación política. ¿Está de acuerdo?

Narváez:
En parte sí, pero también demuestra pluralismo. Cuando una democracia permite que ciudadanos, movimientos y partidos compitan, inevitablemente aparecen muchas opciones. Eso no siempre es cómodo para el elector, pero sí es más democrático.

La Constitución del 91 cambió la lógica del poder político en Colombia: pasó de un sistema dominado por unos pocos partidos tradicionales a uno donde múltiples corrientes pueden participar y disputar representación.

Pregunta: ¿Eso fortalece o debilita la democracia?

Narváez:
Depende de cómo se use. La pluralidad fortalece la democracia cuando hay debate, ideas y propuestas. Pero también puede debilitarla si se convierte solo en una competencia de egos o de intereses.

Por eso el desafío no es reducir el tarjetón. El desafío es mejorar la calidad del liderazgo político que aparece en él.

Pregunta: ¿Y qué papel tiene el ciudadano en ese escenario?

Narváez:
Un papel fundamental. La democracia no se mide por el tamaño del tarjetón sino por la calidad de las decisiones del votante. Cuando el ciudadano entiende qué significa cada partido, cada lista o cada candidato, el sistema funciona.

El problema no es que haya muchas opciones. El problema es cuando votamos sin información.

Pregunta: Desde su experiencia en la política local, ¿qué lecciones deja esto?

Narváez:
Que la democracia es imperfecta, pero sigue siendo el mejor sistema que tenemos. Y que el reto de nuestra generación política es construir liderazgos que estén a la altura de esa apertura democrática que la Constitución del 91 nos dio.

Porque el tarjetón no solo muestra candidatos, también muestra el nivel de nuestra democracia.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tendencias

Salir de la versión móvil